Variedades

Mujeres fuertes

Alejandra Stamateas en vivo: Tengo más de cuarenta pero actúo como de dieciséis

Agrandar Texto Achicar Texto Tamaño de texto ImprimirImprimir RecomendarRecomendar

Alejandra Stamateas

  • Actuualmente 3.78/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valoración: 3.8/5
(32 votos recibidos)

Bookmark and Share


Hablemos un poco de la segunda adolescencia que enfrentamos las mujeres, lo que se llama la crisis de la media vida.
Alguien dijo que es pasar por una etapa en que las mujeres “normales” parecen volverse “locas”.
¿Te dijeron alguna vez que estabas loca? ¿Te dijeron que no te entienden?

El núcleo de este hecho es “querer un cambio” pero no sólo en un área de nuestra vida, sino en todas las áreas. Tal vez, este cambio comienza por el trabajo, luego por querer cambiar el auto, luego el marido, la casa, el país…así hasta desaparecer.

Tú, ¿qué quieres cambiar?
Tal vez, la vieja estructura de vida por una nueva, porque deseamos redefinir nuestra identidad, es decir “¿Quién soy yo?”

En la primera mitad de nuestra vida, las mujeres nos la pasamos asumiendo roles casi ciegamente o automáticamente: alumnas, hijas, novias, empleadas, esposas, madres, en lo que la vida te lleva…pero a los 40 pones el pie en el freno y dices: “¿esto es todo?, ¿es lo que realmente quiero?, ¿hay algo más que no viví todavía, que no dio fruto?”

Es una etapa para hacer “una pausa”. Es como querer desarmar el rompecabezas armado de tu vida y armarlo nuevamente a tu manera.

Sucede una “explosión emocional”: las emociones están a flor de piel, lloras y te enojas con facilidad.
En esta etapa suelen aparecer dos emociones básicas: depresión y ansiedad.

Depresión: ligada al pasado, a lo que estoy perdiendo, a la juventud, al mundo de posibilidades ilimitado (fragilidad de la vida); la lozanía de la piel.
Nos cuesta dejar ir ese pasado. Lloramos y no identificamos por qué.
Y la depresión es igual a la ira. Podemos tomar las peores decisiones con tal de no perder…”Tengo una aventura sexual”. Soy un volcán en erupción y lo que no viví lo voy a vivir ahora (salir a bailar, vestirme sexy, etc.).

Ansiedad: la que se genera este tiempo está ligada al futuro.
-Lo que vendrá y en qué me transformaré.
-Problemas de salud.
-Si me quedo sola, cuando los hijos crecen.
-Se da un descontento generalizado.

¿Qué no hacer?
1. No tomar decisiones de manera impulsiva:
Para no pagar las consecuencias
Queremos un cambio “ya, ahora”. Evade al impulso y dejarlo pasar.
Tomar decisiones sabias:
“¿Estaría con este hombre veinte años de mi vida?”
“Debo irme a otro país a vivir”
“Debo separarme”


2. Aprender nuevas habilidades:
Correr riesgos calculados y manejables que no te destruyan.
Ejemplo: estudiar, la mejor etapa le dará nueva forma a tu vida.

3. Tener buenos amigos:
Es importante tener con quién hablar.

4. Trascender : 
- Enseñar lo que yo sé. 
- Ser coach de otras mujeres. 
- Un día la crisis se va a terminar. Te encontrarás parada en tierra firme y vendrán los mejores años de tu vida.

Mientras vivas como adolescente vas a ser menor y los menores no pueden recibir herencia hasta que crezcan.
¡Crezcamos, maduremos!
La próxima media vida la voy a profetizar, voy a decir lo que quiero que me pase.
¡Lo mejor viene para mí!