Salud y Maternidad

Mamás al ataque

Cómo hacer que los chicos coman verduras

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Magdalena Ramos Mejía - Lic. en nutrición

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Aun conociendo todos sus beneficios, la lucha para lograr que los chicos coman verduras es tan ardua, que muchas veces nos damos por vencidas antes de comenzar. Cómo librar con éxito la batalla.

 

De más está hablar de la enorme variedad de vitaminas, sales minerales, fibra y antioxidantes que nos brindan, ya desde pequeños, las verduras.
Si es de esas mamás que batallan contra sus propios hijos, para que la tarea no resulte imposible, y no se dé por vencida ni aún vencida, le daremos algunas herramientas.

• Enséñele desde pequeño a comer variado y a probar una y otra vez el mismo alimento hasta que se acostumbre al sabor, las probabilidades de que sí coma de todo, aumentan.

• Disponga del tiempo suficiente para darle de comer, evitando interferencias externas y permitiendo que el niño agarre la comida con las manos y se familiarice con los distintos utensilios.
• Tenga en cuenta que hasta los 3 años (salvo indicación del pediatra) es importante mantener la libre demanda. Hay que permitir que el chico controle el volumen de alimento y aprenda a asociar el comienzo de la alimentación con la sensación de hambre y la finalización de la comida con la saciedad.

A la hora de incorporar frutas y verduras a su alimentación, ya tiene la primer parte de la batalla ganada.

Ahora vamos a apuntar hacia algunos consejos bien prácticos para lograr la segunda y más difícil etapa de esta enseñanza. Lograr que su hijo agarre, coma y acepte estas verduras.

1) El ejemplo de los padres es clave. Y no es casualidad que lo hayamos colocado como primer ítem en este listado de pautas. Los padres son los referentes de los niños a la hora de comer. Si los padres no se sirven frutas y verduras, tampoco lo harán los chicos.

2) Comer jugando. Si bien el ideal sería que cada chico aprendiera a comer sentado en una mesa, sin distracciones y casi como un adulto, no debe descartarse el enorme beneficio que trae hacer que los chicos "se diviertan” mientras comen. Algunos ejemplos serían:

a- Que los platos estén hechos con verduras que proporcionen un contraste de colores. Que sea lo más vistoso posible, con colores fuertes para que resulten atractivos. A fin de cuentas, tanto para grandes como para chicos, la comida entra por los ojos.

b- Jugar con las diferentes texturas: en puré, crudo, rallado y con diferentes formas.
De esta forma se puede decorar un plato con una cara divertida.

3) No obligar a los chicos a comer tal o cual cosa. Esto despierta sus rebeldías y aumenta el rechazo. Mucho mejor es lograr que los chicos crean que eligen solos.

4) Tener cuidado con los olores de las preparaciones. Si hoy toca pescado, brócoli, coliflor o alguna legumbre que genere olores fuertes o feos, evitar que los chicos coman en la cocina o lo huelan. Esto provocará más rechazo por esa comida

5) La preferencia por lo dulce es una característica innata del ser humano y aunque puede modificarse, se mantiene así hasta los 2 años. Lo ideal sería aprovechar esta preferencia para lograr la aceptación de verduras como la calabaza, batata (ojo con los gases) o las que tengan un dejo de gusto dulce.

6) La neofobia o rechazo a los alimentos nuevos es algo completamente normal. La frecuencia de la exposición a los distintos gustos facilita su aceptación. Esta aceptación requiere muchas veces de hasta 10 ó 12 contactos con el alimento (y hablo de probarlo, no de olerlo o mirarlo).

7) Cuando se pruebe una verdura nueva se aconseja empezar con 1 ó 2 cucharadas hasta lograr su aceptación, aumentando la cantidad en forma progresiva y de acuerdo a la demanda del niño.

8) Mezclar alguna comida que les guste con alguna verdura para ir incorporándola, por ejemplo mezclarle un poco de zanahoria a su plato de fideos o poner zanahoria o zapallito en una hamburguesa casera.
 


Importante: La información y/o conceptos contenidos en esta nota no pretenden constituir un diagnóstico, consejo y/o tratamiento médico ni sustituir en ningún caso aquellos prescriptos por su profesional médico habilitado y calificado. Ante cualquier duda consulte a su médico.