Decoración

Grandes ideas - espacios chicos

Cocina comedor y living en 15m2

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María Eugenia Molinari

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Cuando la elección decorativa de un espacio no funciona, es hora de hacer algo al respecto.  Con pocas reformas y con mucho ingenio son los ingredientes principales para hacer un buen trabajo. 

El punto de partida es un departamento con poca superficie, que cuenta con una sala comedor,  con una cocina integrada y con una habitación. 
En primer lugar, la mesada dispuesta a lo largo no contribuye con la disposición del resto de las cosas. ¿Existe una solución?
La mesa que funcionaba como comedor era demasiado grande, lo que entorpecía el paso y se veía desproporcionada.
El living contaba con dos sillones, que si bien eran chicos no eran funcionales.  Su incomodidad espantaba a las personas sin cumplir con su objetivo.
La falta de persianas, hacía difícil ver televisión o trabajar. Además, los dueños no se animaban a usar colores oscuros por miedo a saturar el lugar.
En resumen: era una zona que no era confortable ni para cocinar, ni para usar la computadora, ni para recibir gente el fin de semana.
¿Cómo lograr que en esos 15 m convivan con éxito una cocina, un comedor y un estar? ¡Nada es imposible con un poco de inspiración!
Para eliminar el comedor, se continuó la mesada de la cocina con una barra más ancha de lo habitual. De esta manera, se generó un sector para comer y sentarse con amigos. Además, sirve como escritorio ocasional y como espacio extra a la hora de cocinar.
Como el material es idéntico al de la mesada, se logra una sensación de continuidad que alivia el ambiente y lo despoja de muebles.
Esta decisión también separa el área de la cocina del resto mientras deja libre la circulación.
Al ganar un lugar considerable, se eliminaron las butacas que se reemplazaron por un sofá de tres cuerpos. Este cambio resultó mucho más cómodo y utilizable y le dio al living una forma propia.
Para los textiles, se eligió una paleta de colores neutros que ambientan sin cansar.  Se repartieron toques de colores fríos en diferentes accesorios, que aportan frescura.
La luz se controló con un panel de black out en la ventana. Si se quería disfrutar de una buena serie se bajan y si se desea disfrutar de charlas en familia se suben.
Como bonus, se reavivó el balcón con algo de verde y con un nuevo juego de sillas que se pueden sumar al interior cada vez que haga falta.
¡Pequeñas reformas para un enorme cambio!