Decoración

Grandes ideas - espacios chicos

Dormitorio compartido

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María Eugenia Molinari

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Las familias suelen crecer, lo cual llena a sus integrantes de una inmensa alegría y regocijo. Sin embargo, los espacios siguen iguales. ¿Qué hacer? 

Es necesario trasladar la regla de “donde come uno comen dos” a los espacios. Con un poco de ingenio y la incorporación de ciertas soluciones, es posible que un cuarto pequeño, albergue a dos chicos. 

Antes de los cambios, en esta habitación de apenas 2.90 m x 3.50 m, dormía un niño de cinco años. La ambientación tenía una cama chica, una mesa de luz, una cómoda heredada y un canasto para los juguetes. Sólo con eso, el espacio lucía lleno. ¿Cómo hacer para organizarlo mejor y lograr que el futuro hermanito esté cómodo? ¡No es muy difícil si se toman las decisiones adecuadas!

La redistribución de los objetos fue el primer paso. La cama se corrió a la pared opuesta para dejar un sector para el bebé lejos de la ventana y cerca de la puerta. La idea era evitar que el recién nacido estuviera en el medio de la corriente de aire. Por otro lado, esta ubicación era ideal para el mayor, que no sería despertado en  las corridas nocturnas.

Lo siguiente fue la adquisición de una cuna. Era inevitable sumar un mueble para que duerma el bebé, así que lo mejor fue elegir uno que se convierte en cama y dure mucho tiempo. Éste, además cuenta con espacio de guardado y un apoyo para cambiar al niño.

Para renovar y dar frescura a la cómoda, se pintó de blanco y se reemplazaron las manijas antiguas por otras de colores. Al moverla bajo la ventana, también se puede usar como mesa de luz. Se gana un poco de lugar, se le da una doble utilidad y se elimina un mueble.

El cajón de juguetes se quedó en su lugar, lo que generó un festejo para los niños. Se agregaron dos estantes sobre la cama, que sumaron espacio para guardar nuevos libros y juguetes.

Para alejarse del clásico color celeste, se usaron géneros de diseños geométricos y colores fuertes.  Por último, se colocó una alfombra, que por ahora, sirve para integrar el ambiente. Más adelante, será ideal cuando el pequeño dé sus primeros pasos.

Un cambio total y sencillo para recibir al nuevo integrante sin tener que mudarse.